"¿COMO INFLUYE EL METABOLISMO EN EL PESO CORPORAL?"
Florita Calvo, Lic. en Nutrición
fcalvo@equilibriovital.com
En general, el enfoque convencional para perder peso se basa en la relación entre las calorías que entran en el cuerpo (a través de la comida) y las que salen (a través del ejercicio). O sea, si comemos más de lo que quemamos, engordamos.
De alguna forma, esto es cierto. Sin embargo ¿por qué hay personas que aún comiendo poco y haciendo ejercicio, engordan; y en cambio, otras pueden comer las cantidades que deseen, mantener un peso estable y sin necesidad de matarse en el gimnasio?
Si la fórmula fuese tan simple como parece, perder peso sería fácil, la razón por la cual no es así es debido al metabolismo.
El metabolismo se podría definir como la suma de todos los cambios químicos que ocurren en el cuerpo para mantenernos vivos. Cuando consumimos todos los nutrientes esenciales que requerimos, nuestro organismo puede cumplir eficientemente su trabajo de mantenernos vivos, sanos y con un peso ideal. La eficiencia con la cual el metabolismo trabaja determina con qué facilidad ganamos o perdemos peso.
El cuerpo quema un combustible llamado glucosa (la forma más simple de energía que se extrae de los carbohidratos que ingerimos) para producir energía. La glucosa puede quemarse para producir energía o, por el contrario, ser convertida en grasa y almacenarse en el organismo. Cuando la combustión de los alimentos no se lleva a cabo adecuadamente, aunque hayamos ingerido poca cantidad de comida, el resultado será un exceso de grasa corporal y un bajo nivel de energía.
Para que el metabolismo funcione bien y pueda mantenerse un peso sano, es necesario una alimentación ajustada a las necesidades individuales con las cantidades óptimas de nutrientes esenciales: carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales; que activen el metabolismo y ayudan en la combustión de la glucosa. A menos que todos estos nutrientes estén presentes en cantidades adecuadas, el metabolismo no llevará a cabo su trabajo adecuadamente.
Por lo tanto, a la hora de perder peso, es mucho más efectivo estimular y activar el metabolismo que reducir las calorías de la dieta. Normalmente, las dietas bajas en calorías destinadas a perder peso funcionan al principio, y luego la persona siente que se estanca en el peso, para más adelante volver a sus antiguos hábitos de alimentación y observar cómo en poco tiempo ha recuperado todo el peso perdido, más unos cuantos kilos extras.
El fracaso de estas dietas suele ser debido a la falta de conocimientos nutricionales de las personas; y, a que el cuerpo ante una dieta baja en calorías actúa enlenteciendo el metabolismo para no gastar y auto conservarse. Por este motivo, las dietas de este tipo no funcionan y cuanto más nos sometamos a ellas, más agotaremos el metabolismo y más difícil será perder grasa y/o mantener un peso estable.
Recomendaciones para acelerar el metabolismo:
• Realizar comidas pequeñas y frecuentes a través del día
• No pasar más de 5 horas entre una comida y otra, lo ideal es comer cada 3-4 horas
• No brincarse el desayuno
• Realizar ejercicio aeróbico como mínimo 40 minutos unas 3-4 veces por semana
• Incorporar ejercicios de fuerza (por ejemplo trabajo con pesas, o con ligas) mínimo unas 2 veces por semana
• Y lo más importante: ¡No a las dietas extremas!, que restringan alguno de los nutrientes antes mencionados
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